| RIQUEZA MONUMENTAL DE VILLACARRIEDO
El Palacio de Soñanes de Villacarriedo es la construcción civil más suntuosa de la arquitectura barroca cántabra. Se levantó entre 1719 y 1724 a instancias de Juan Antonio Díaz de Arce y Pérez del Camino. La tradición ha atribuido el diseño del palacio al arquitecto italiano Cossimo Fontanelli, a quien Díaz de Arce debió de conocer durante su estancia en Roma. La investigación actual estima que el autor del proyecto pudo ser el arquitecto Francisco de la Riva Ladrón de Guevara, natural de Galizano, maestro mayor de la cateral de Oviedo. El maestro cantero que dirigió la construcción fue Simón de Arce Muñoz. El palacio de Soñanes acumula y mezcla formas de muy diversos orígenes y exhibe una exuberante riqueza ornamental. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1981.
El Colegio de los Padres Escolapios fue fundado por Antonio Gutiérrez de la Huerta Güemes, administrador de las Aduanas de Cádiz, que manifestó en su testamento, fechado en 1736, su intención de crear un colegio de Escuelas Pías en Villacarriedo, dotado de una iglesia, bajo la advocación de San Antonio a la que se trasladarían sus restos. Se atribuye la traza de la iglesia a un conocedor del clasicismo vallisoletano. En su interior alberga un magnífico conjunto de retablos churriguerescos del siglo XVIII, trasladados aquí en 1946 desde la capilla del palacio de Elsedo, en Pámanes.
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